Ordenanza de civismo en Oviedo

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Hay estos días un revuelo de asociaciones, ciudadanos y paseantes, a raíz de la intención del ayuntamiento de aplicar una normativa sobre conductas “poco” cívicas a sus residentes y ciudadanos en general. Hemos podido leer en varios medios online, (ver ) las valoraciones que diferentes presidentes de asociaciones hacen sobre la norma y sus aplicaciones, y claro hay de todo. Básicamente se intenta regular actividades nocivas o molestas, algunas ya recogidas en las ordenanzas municipales pero ni lo bastante vigiladas ni respetadas. Otras solo son un brindis al sol y a muchas se les ve el plumero recaudatorio a distancia. Mientras el partido de la oposición clama contra el gobierno por la subida de impuestos generales, nuestro ayuntamiento se apunta al método Zapatero y hace lo mismo con los municipales, puesto que que hay que pagar los costes de nuestro tipo de vida ( algunos todavía piensan que todo es gratis), de manera que la recaudación ha de aumentar y ahí entra muy bien esa normativa. Regular la convivencia y uso de espacios comunes no es complicado, pero si cortamos el centro de la ciudad tres días para darnos un paseo en coche no pidamos luego que la gente nos tome  muy en serio. Temas como orinar o escupir en la calle son un problema de educación, pero también de falta de aseos públicos, aunque es cierto que no resulta agradable esa actitud. El botellón…yo soy de la generación que abarrotábamos la calle del Rosal impidiendo ( por exceso de gente) el tráfico y en su momento era lo máximo , exponente de libertad, de fiesta y..de negocio. Cuando las fiestas de San Mateo, las de cualquier barrio o las de una familia miden su grado de aceptación por el número de visitantes y decibelios estamos sembrando el camino para que los más jóvenes vean eso como la manera normal de divertirse, si se saca pecho por las fiestas de La Corredoria por multitudinarias, venir luego a pedir multas de hasta 3000 euros porque unos “guajes” dan la lata y ensucian un parque es contradictorio. Multar la mendicidad… es el colmo de la hipocresía, porque luego resulta que si hay un mendigo caído en la calle y no quiere que se le traslade resulta que por ley no se le mueve, pero se le puede multar…

Hay múltiples temas, y lo que  está claro es que algunos gobernantes municipales buscan lo que sea para aplicar normas, si bien no todas se pueden aplicar, y paradójicamente algunas en vigor se infringen con total impunidad.

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Una Respuesta a Ordenanza de civismo en Oviedo

  1. Mak dijo:

    Totalmente de acuerdo.
    ¿Que diferencia hay entre un botellon y el Martes de Campo?. Y de las multitudinarias catas de sidra ya ni te cuento.
    Uno de los apartados de la nueva normativa dice algo asi como que si se reunen mas de tres personas ya es botellon…… carajo, recuerdo yo cuando comprabamos una litrona entre tres o cuatro amigos y nos la bebiamos tan agustito al sol en la plaza (y luego, como bien dices, ibamos todos a Rosal).

    Un saludo.

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